El sufijo que cuenta una relación, no una casa única.
La terminación -ez es característica de numerosos apellidos patronímicos en castellano. En el caso de Sánchez, la forma remite a Sancho. Esa estructura fue utilizada por muchas ramas y en momentos distintos; por eso el apellido no permite deducir, por sí solo, un escudo, una localidad o un antepasado concreto.
La historia del nombre Sancho se vincula con los reinos peninsulares medievales y con Navarra. El apellido se difundió por múltiples territorios y, posteriormente, por el mundo hispano. Esta amplitud convierte el contexto local en la pieza decisiva de cualquier investigación.